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Blog El atril

Fray Antonio Praena Segura, OP

de Fray Antonio Praena Segura, OP
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9
Oct
2007
Arte, turismo y espectáculo
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Por motivos de trabajo tenemos la suerte de encontrarnos por dos meses en la ciudad de Florencia. Hemos aprovechado la ocasión para visitar los monumentos y las obras de arte que jalonan esta ciudad y que son parte de las más relevantes para comprender el desarrollo del Renacimiento. Tras el momentáneo embeleso al contemplar, por ejemplo la catedral con su majestuosa cúpula de Brunelleschi, nos invadió un sentimiento desagradable que volvimos a experimentar en otros puntos de la ciudad: la sensación de encontrarnos en una ciudad escaparate que se muestra ante una multitud informe de seres humanos que, ora se ordena ansiosamente en filas, ora se disuelve  imprevisiblemente ante un cuadro o una escultura. En este sentido, hemos sentido más estremecimiento espiritual en la Fundación Beyeler de Basilea o ante una obra de Mondrian en el Stedelijk Museum de Ámsterdam que ante una obra de Leonardo en los Uffizi.

Los griegos nos enseñaron que el contexto de la obra de arte es parte de ésta. Si consideramos la proliferación del turismo de masas (al cual todos tenemos derecho), la difícil sostenibildad de las grandes ciudades (en Florencia el automóvil es el rey e incluso circulan  automóviles y autobuses por una parte de la Catedral, que por cierto se encuentra tristemente ennegrecida por la contaminación) y el factor económico que sitúa la actividad turística como esencial para ciertos países y ciudades, nosotros nos preguntamos: ¿Qué nos queda del arte? ¿No se está impidiendo que podamos disfrutar de todas las dimensiones del arte, incluyendo la dimensión espiritual o religiosa? ¿No se está transformando el viajar en una simple conducta de consumo?  Ante esta situación ¿cómo es posible sentir el estremecimiento existencial o el impulso a orar ante una piedad de Miguel Ángel o ante una Anunciación de Filippo Lippi? ¿Estamos matando el Arte?

Afortunadamente todavía sobreviven en Florencia lugares donde es posible disfrutar de una mínima tranquilidad, entre otros la Basilica de San Miniato y el Convento de San Marcos donde se puede sentir el recogimiento de las celdas donde Fray Angélico pintó sus famosos frescos con el fin de ayudar al crecimiento espiritual de sus hermanos.

Ana Rodríguez y Javier Saavedra.

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3
Oct
2007
Morada de la luz
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La sección Uni-versos del ABC de las artes y las letras de esta semana adelanta un poema del que será el próximo libro de Antonio Colinas. Colinas es una de las voces más consolidadas, libres y profundas de la actual poesía española. El próximo poemario se llamará La ofrenda silenciosa y el tono del poema adelantado es un perfecto ejemplo de cómo en una poesía verdaderamente profunda confluyen la gracia divina y el arte humanos. Esa es, precisamente, la finalidad de este blog: abrir la perspectiva cristiana a los lugares en que es posible la convergencia con el arte y la cultura humanas; abrir el arte de los hombres a la perspectiva cristiana.

Les copio el poema: es largo, pero merece ser releído.

 

Morada de la luz

 

El hosco cielo va rodando arriba

y amenaza sobre los montes negros.

 

Al fin será esta casa mi morada

y hasta lo que es más duro en ella (el muro

de piedra tan rotundo),

dormirá sosegado en mi pupila.

En esta casa el tiempo es la ternura

y siempre callo hasta que sea el silencio

lo que discurra dentro de mis venas.

 

En mi morada no hay días ni noches.

Mi morada es mi día y es mi noche.

Cada mínima estancia es azotea.

Floto en su soledad, bebo en su sombra;

si asciendo a los desvanes de la luz

desciendo hasta un saber que ya no sabe.

La casa, en quietud, está girando

-planetario de amor-

en torno del remanso de los cuerpos.

En ella voy, sin ir, a cada sitio

y a sus goces regreso sin marcharme.

Todo cuanto busqué, aquí lo encuentro.

 

Esta morada es mundo sin el mundo.

En ella suena música que arrastra hasta el sin fin,

marea en la que voy

y vengo (¡mas tan quieto!)

recibiendo respuestas sin palabras

a preguntas que no mueven mis labios.

Y siento que tú estás aquí, aunque no estés,

y que yo estoy en ti, aunque no estoy.

Centro donde te veo al fin ¡tan cierta!;

centro donde, por fin, no estando tú,

en plenitud estás para salvarme.

 

Al fin el corazón ya ha retornado

a escucharse a sí mismo.

¡Qué dulzura este ir cerrándose a todo

para poder abrirse y comprenderlo todo:

nada hermosa que llega acariciando

mi piel para acallarme,

para acallarme aún más, y serenarme!

Morada del amor, con sus anillos

de silencio que silban, mas no ahogan,

porque la sangre de los nuestros ya

no está para dolernos.

(La sangre de los nuestros ahora es sólo

la luz de cobre que está ardiendo lenta

en torno de la copa del ciprés).

 

¡Morada en la marea de la vida,

marea en la morada de la luz!

Del libro "La ofrenda silenciosa".

A punto ser publicado

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28
Sep
2007
Cementerio
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El cementerio de Granada es uno de los más bellos que conozco. El que más, yo diría. Está construido sobre una colina paralela a la colina de la Alhambra. Todo sobre él es azul. No hay nada más que azul sobre él y, enfrente, está Sierra Nevada, aún sin nieve, a cuyas faldas se extienden varios pueblos entreverados de bosque, de chumberas, de barrancos.

Las intervenciones arquitectónicas recientes no han podido ser más acertadas. El arquitecto ha introducido sobrios miradores de gigantescas láminas de hierro en formas de ventanas al sólo azul o a la sierra, de tal modo que, de repente, entre una hilera de nichos abigarrados de flores, de letras, de inscripciones, de nombres, imágenes de distintas advocaciones de la Virgen, angelotes, retratos... se abre un inesperado hueco hacia el espacio. Me sugiere la resurrección. Artísticamente me recuerda a los contrastes de Rothko.

 

Esta tarde hacía sol. El sol queda bajo y el atardecer es un violento incendio prolongado sobre los panteones. Me acompañaba mi amigo Ramón y en silencio hemos limpiado el panteón de los dominicos. Yo barría contra el viento y el viento volvía contra mí las flores secas, los hierbajos, el polvo...: era la viva imagen del pensamiento de la muerte. Siempre contra el rostro.

 

Pero el balance era tan hermoso, que al final el panteón ha quedado limpio, como el azul, y ha comenzado a atardecer y nos hemos asomado a un mirador y me sentía hermanado y hemos rezado silenciosos, para no romper la comunión, celebrando el triunfo de la belleza sobre lo que la tierra nos reserva.

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22
Sep
2007
Neobarroco
2 comentarios

Volví hace unos días de un congreso sobre el barroco, y una de las conferencias a las que no me pude quedar trataba sobre la época neobarroca en la que, supuestamente, vivimos. Como coincidí con el conferenciante en los ratos libres, me contó por encima de qué iba a hablar. Se trata del carácter abigarrado, saturado, efectista, sensitivo y sensual, provocador, emotivista, etc., de la época en la que vivimos. Mutatis mutandi, a eso se refiere el carácter neobarroco de nuestro tiempo.

 

Afecta a todo: al famoseo, a la vacuidad de muchas manifestaciones, al desfondamiento de algunas éticas, al maquillaje continuo y mutante de muchas ideologías,...

Especialmente afecta, al arte: entre tanta propuesta ¿cómo destacar? Ante la incapacidad de aportar una sugerencia de las que nacen de los estratos profundos del alma o del cuerpo, ¿por qué no insultar a los cristianos con imágenes obscenas de sus personas y símbolos sagrados? No he visto la exposición de Ibiza. Mejor no hacerle ni caso, porque eso es lo que busca: publicidad. Ni una palabra más, pues.

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13
Sep
2007
Se canta lo que se gana
1 comentarios

Acababa el otro día con la pregunta de si el dolor es necesario para ser poeta. Era Machado quien decía que se canta lo que se pierde... Y, gracias a Dios, no parece tener razón del todo.

¡Hay tanto que cantar! Hasta hay cosas que se ganan porque se cantan.

En una reciente entrevista al poeta Carmelo Guillén (pinchar) en Poesía Digital  (pinchar) he encontrado respuestas a la pregunta, tan manida por otro lado, por el dolor de la poesía. Y es que, como dice un amigo, somos geniales inventando dramas. Y los artista, mucho más... nosotros y nuestro dolor. ¡Qué poco pregonan los santos su dolor! Lo sabio es buscar con el arte sanación. El controvertido Jodorosky (pinchar) decía, tras la muerte de su hijo, que sólo le interesa el arte que cura, no el que busca mostrar las geniales neurosis del artista.

Les dejo con un poema sacado de la citada entrevista con Carmelo Guillén. Ya verán cómo ayuda...

Se canta lo que se gana

                                   (Frente a Antonio Machado)

Empezaré dejando las cosas claras:
yo canto lo que gano cada jornada.

De verso melancólico me libre Dios,
que de amable memoria es mi canción.

Voy sufriendo en la vida mis propias guerras
pero no quiero penas por compañeras.

Bien me sé lo que dejo y lo que llevo,
a todo lo que tengo saco provecho.

Mala amiga del hombre es la tristeza,
sobre todo si habita dentro de ella.

Nunca se pierde nada; cuanto se vive
es un don gratuito que nos redime.

Lo que se deja atrás, nunca es lo nuestro;
lo que se es se canta, ése es mi sello.

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5
Sep
2007
Septiembre
2 comentarios

A veces la belleza paraliza. La realidad, cuando es bella y cuando nos tiene completamente sumidos en su goce, se parece a un sueño del que no se puede salir.

Septiembre me ha sumido en él. Las tardes son dulces y el mar aún perdura como una especie de espuma en mi memoria. Los abrazos irracionales de mi sobrino aún me aprietan el corazón y los largos días de conversación con mi mejor amigo me han devuelto una cierta extraña cordura que ya me hacía falta.

Las cosas malas que me ocurren en septiembre siempre me duelen menos. Es mi segunda Pascua y Dios se vale de cualquier mínima textura, luz o recuerdo para llegar a mí. Bastará el olor de los membrillos para reconciliarme con los frutos de la tierra y del cielo.

Doy por bueno todo, hasta la perdurabilidad del daño en las partes de mi alma que el pecado siempre aflige con pecado de tristeza.

Escribo esto mientras escucho a Dolores O´Riordan y su Ordinary Days. Sin embargo, los ordinarios días de septiembre no me dejan escribir lo que yo quiero decir realmente: todos los versos del verano me parecen absolutamente feos. Pero el verano ha sido muy hermoso y prefiero vivir la hermosura que escribir sobre ella o provocarla con artificios verbales. Así que hasta la falta de inspiración poética que arrastro me provoca un canto agradecido al Señor de la belleza, que ahora que me rodea de ella no me la deja decir.

Tan sólo una pregunta: ¿será que es necesario el dolor para ser poeta?

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18
Jul
2007
Santas vacaciones
5 comentarios

 

Una tarea de la literatura es hacer versión de sí misma, de sus temas y sus tópicos, que es algo así como hacer versión de experiencias y tonos y formas de lo que han vivido otros.

En el libro de Juan Meseguer, del que ya hemos hablado, he encontrado una versión muy original del antiquísimo tema del beatus illeque me sirve para despedirme del blog por unos días de vacaciones.

 

BEATUS ILLE

 

POR diversas razones

lo aconsejan:

descansa, amigo mío,

y vete con los tuyos

unos días al campo;

estrena un traje nuevo

(de sport a ser posible),

escucha tus cedés

favoritos,

disfruta del verano,

de las heladerías,

y déjate querer

al sol que más calienta.

Lo tienes merecido:

has trabajado duro

estas semanas.

Si quieres yo te dejo

mi coche,

o te busco una casa

en el monte,

o en la playa,

es lo mismo,

pero cambia de ambiente,

pasea,

estira las piernas,

                               anda,

haznos a todos el favor.

 

De Bancos de arena

 

Lo dicho, santo y feliz descanso veraniego.

 

 

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5
Jul
2007
Bancos de arena
0 comentarios

El teólogo llega a las verdades después, mucho después de que el hombre santo haya llegado. Y el filósofo llega también a una verdad, cuando es verdad, mucho despuésde que lo haga el poeta.

 

A veces hasta se cruzan las relaciones: el poeta puede llegar antes al fulgor de una verdad antes que el teólogo. Puede ser, quizá, porque el poeta, por su camino de palabras, se andentra más rápido en el sendero de la luz.

 

Les ofrezco, como ejemplo de lo dicho, un poema de Juan Meseguer Velasco. Disfrútenlo y hagan propio su mensaje: dice lo que alguna teología aún se resiste a decir.

 

 

BANCOS DE ARENA

 

Hemos fracasado

sobre los bancos de arena del racionalismo,

ha dicho con acierto Urs Von Balthasar.

Pero

no se detiene aquí el perspicaz teólogo,

y añade:

demos un paso más y volvamos a tocar

la roca abrupta del misterio.

 

Los sentidos del mundo

entran en convulsión;

revientan en pedazos contra muros de piedra.

Mientras tanto,

los filósofos racionalistas se entretienen

en su meditación de estufa.

Hace frío.

                       (La razón desconoce

alternativas dignas al misterio).

 

Afortunadamente el siglo XX

-explica Ignacio Sols,

catedrático de ciencias exactas-

fue, en parte, como una bocanada de aire fresco.

Convenía.

Desde hacía dos siglos

el pensamiento estaba muy cargado.

Había que volver –añade-

a la filosofía abierta al ser,

nacida

en las playas soleadas del Egeo.

 

Demos un paso atrás y volvamos a tocar

la arena de las playas del Egeo.

Devolvamos al ser su consistencia,

su carne de misterio.

Levantemos, como una sola torre,

nuevos bancos de arena.

De Bancos de arena. Rialp 2006 

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26
Jun
2007
Se fue la primavera
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El calor ha llegado a Granada justo con el verano. Hemos sobrevivido a otra primavera.

Y no es poética, de verdad que la primavera -nos ahorraremos las citas- no es la estación preferida por los poetas. ¿Recuerdan aquello de abril, el mes más cruel...? Es una confabulación de vida cuando el cuerpo no puede resurgir.

De un lado, la naturaleza, independiente, tirana, desconociendo a la razón y al espíritu, puja y puja por todos sitios cíclica e irremediable. De otro lado, la pereza de renacer. Y el riesgo: de vuelta a casa hallo un pequeño pajarillo derrumbado sobre el asfalto. Las alas abiertas muertas y desplomadas. La falta de plumaje deja ver que no han podido resistir el primer vuelo. La naturaleza desconoce a sus criaturas y la muerte se muestra como la contrapartida cruel de la pujanza de la vida y sus primaveras. Pensemos que la triste estampa no es la del pájaro-niño muerto sobre el asfalto, sino la de la banalidad de su muerte: ¿para quién han sido sus cortos días? ¿Para que nació y saltó de su nido? Su muerte sin morirse. ¿Cuántos paseantes habrán pasado por su lado sin verlo? Lo miro mirándome.

La naturaleza es ciega. Sólo Dios no es ciego. Sus tristes segundos de vida sólo tienen sentido porque han sido tres inexplicables segundos de gloria de Dios. Tres segundos de gloria de Dios justifican el tiempo entero del universo. Y, si, además, alguien se da cuenta de ello, piensa en ello, la espesura de este descubrimiento bien compensa sobrevivir otra primavera.

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13
Jun
2007
Ultimus romanorum
5 comentarios

Antes del examen final de Trinidad, celebramos el final de curso comiendo en un chino decente y baratito. Con el dinero que nos sobra decidimos tomar café y, como la Casa del Libro queda cerca, les propongo ir a la cafetería que esta librería tiene en la planta dedicada a la poesía. A mis alumnos les sorprende lo peculiar de una cafetería en medio de los estantes de libros. Una vez sentados, hago acopio de un par de poemarios, abro y les digo que les voy a leer un poema titulado Ultimus Romanorum.

¿Quién es el último de los romanos? –pregunto. Casi nadie sabemos de quien se trata. Pero el poeta se refiere a muchos últimos romanos: así es que, sin vergüenza ninguna, me pongo a recitar en voz alta ese poema que aúna la voz de S. Agustín con la de Robbie Williams y muchas otras referencias contemporáneas. El camarero mira divertido. Entre el café y la charla mis alumnos y alumnas ojeamos libros, especialmente esos que son tan caros y sólo se ojean en los estantes.

Son ellos los que tienen que abrir su camino a través del misterio para encontrar a Dios en cualquier sitio.

Yo me siento a gusto, porque, sin complejos, leemos en voz alta como estudiantes de teología que somos en medio de otros jóvenes que acuden a leer poesía mientras toman un café. Y porque ¿hay una manera más original de acabar el curso que enseñarles a mis alumnos que entre los paganos anaqueles también hay kilómetros de versos que aún aúllan por Dios y cantan, por ejemplo, palabras de S. Agustín al ritmo del último disco de Robbie Williams?

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