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Blog El atril

Fray Antonio Praena Segura, OP

de Fray Antonio Praena Segura, OP
Sobre el autor

4
Mar
2013

Literatura y vida

5 comentarios

 

Me suele suceder. Hechas las cosas, escritas las palabras, medidos como minutos los versos, llega el momento de las revisiones, de corregir y de pulir hasta la extenuación. Encontrar una palabra puede quitarme el sueño. Salvar ese tropiezo que interrumpe el curso hermoso de unos versos milagrosamente encadenados puede tenerme dando vueltas varias horas.

 

 

También es el momento de elegir. Si retiro esta palabra, evito la asonancia, el subrayado, el adorno innecesario, pero pierdo precisión, porque esta es la palabra más precisa, la primera que vino, la del instinto y la frescura. ¿Sentido o sensación? ¿Emoción o rigor? Déjalo estar, ya llegará.

 

Es una lucha, casi una guerra; más que un forcejeo. No disfruto. Tengo que escudriñar en la memoria, templar mi corazón, tener paciencia, volver una y mil veces sobre el párrafo difícil, escuchar las recomendaciones y, a la vez, ser dócil al misterio y no dejar que nada enturbie el no sé qué que oíste un día. Discernir qué es terquedad y qué intuición.

 

Es el momento de vencer la vanidad, cubrir cimientos y pilares para que el conjunto parezca natural, sobrio, fácil. Es el momento de olvidarse de lo que querías decir para escuchar como si no te conocieras, como si fueras otro, otras vidas diferentes y lejanas. Sabes -lo has experimentado en otras ocasiones- que nada va a hacerte tan feliz como el desposeerte, el no pertenecer a tu propio mundo y, sin embargo, sientes el mismo temblor, el mismo miedo de otras veces: un desvalimiento de niño. Cada renglón, cada silencio, cada imagen será otra cosa en otros ojos.

 

No, no estoy hablando de mi inminente nuevo libro. Quizás estoy hablando de mi vida.


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Una lectora
4 de marzo de 2013 a las 16:08

Que suerte tiene usted de pulir una y otra vez lo que escribe, a mí me da mucha pereza el tener que pulir y pulir, pero es verdad hay que hacerlo. No es fácil transmitir y hacer entender a los demás lo que uno siente y pretende decir.

Pandorabuscasusitio
4 de marzo de 2013 a las 21:47

Espero que no suene a "Vacaciones Santillana" lo que voy a decir, pero lo cierto es que la vida es un continuo aprendizaje; a veces áspero y doloroso, pero siempre interesante. Y lo más curioso (o providencial, quién sabe) de todo es que no nos tocan a todos las mismas lecciones, y nunca son las que esperábamos. Un abrazo y ánimo con la correción...artística y vital.

Milón
5 de marzo de 2013 a las 02:50

Leyéndote he recordado las palabras de un poeta amigo "de verdad, la belleza no puede ser sino el atrevimiento de la frafilidad a darse" (V. G.). Gracias por tu fecunda milicia.

Joaquín Vergara
15 de abril de 2013 a las 11:05

Hola, Antonio. Fuimos compañeros hace muchos años en el Santa Cruz la Real, en el primer año de carrera. Recuerdo con nostalgia tus preciosas canciones, que ya eran pura poesía.¡Qué tiempos aquellos! Me ha alegrado mucho encontrarte por aquí y leer tus entradas, me ha encantado tu blog. A partir de ahora, visitaré tu espacio regularmente, tenlo por seguro. Yo soy un enamorado de la Literatura y, como en los tiempos colegiales, del Cine. Si quieres echarle un vistazo a mi blog, te dejo su dirección: http://gitanesque.blogspot.com.es/
Un fuerte abrazo.
Joaquín.

Antonio Praena
16 de abril de 2013 a las 00:03

Hola Joaquín. ¡Qué sorpresón y qué alegría! Me acuerdo especialmete de ese año que compartimos como novatos; nuestras fiestas de pasillo, tu habitación empapelada con Audrey, tus empolladas a lo bestia cuando se acercaba un examen y tus paseos en batín por el pasillo... Cómo pasa el tiempo, si no me equivoco son ya 20 años, la mitad de nuestra vida. Como ves mi paso como coegial fue breve pero cambió decisivamente mi vida. Me alegra reencontrarte y comprobar cómo ha aumentado tu afcción al cine, a la literatura. le he echado un vistazo a tu blog y me encanta: volveré a él, ya está en mis favoritos. Así me mantendré más actualizado respecto al cine. Este es el principio de un reencuentro y me da mucha alegría.

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