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Fray Antonio Praena Segura, OP

de Fray Antonio Praena Segura, OP
Sobre el autor

19
Ene
2022

Proyecto de interiorismo

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José María Higuera

Proyecto de interiorismo

José María Higuera

Premio Alegría. Rialp, 2021

 

Las solapas del libro dan cuenta de un dato excepcional. Es el primer libro del autor y lo ha publicado bastante más tarde de lo que suele ser habitual.

Nació en 1970 y ha dedicado toda su vida a la talla ornamental, arte, vocación y profesión por el que es conocido y reconocido en el campo de la carpintería religiosa. Se trata de uno de esos saberes ancestrales, manuales, complejos, que requiere no sólo oficio para con la madera, el dorado, la policromía, los cálculos de estructura o movimiento, sino un verdadero don artístico en el que, respetando una tradición solemne y hasta cierto punto condicionada por el ámbito religioso y popular -y esto ya es mucho exigir-, se encuentre un resquicio para aportar belleza y expresión en un ámbito donde las concesiones a la originalidad son bastante estrictas.

Sumémosle a ello la paciencia, la soledad, la complejidad material y la elevación interior que este arte exige. Si añadimos a todo ello el hecho de que nació y trabaja en Córdoba, con el peso de la tradición que esta ciudad conlleva, desde el nombre de Góngora a los autores del grupo Cántico, podríamos esperar de José María Higuera un poemario barroco, complejo en formas y temas, sonoro, exuberante. ¿Y qué es lo que encontramos? Un libro limpio, sereno, equilibrado, trasparente.

Sin duda alguna, la poesía de José María Higuera es otro descubrimiento de la mano de la editorial Rialp para la colección Adonáis. Con esta primera incursión, nuestro poeta ha sido reconocido con el Premio Alegría (al que en esta convocatoria han concurrido 657 candidatos, nos informa la misma solapa). "Proyecto de interiorismo" es un libro meditativo, nunca discursivo, ni de tintes filosóficos ni llevado por retórica, pues siempre parece el autor estar en conversación clara con quien quiera escuchar.

Es la imagen poética sostenida por una excelente musicalidad la que destaca en este primer libro y la que nos lleva de la introspección en los estados del ánimo humano a las imágenes externas que le permiten representarlos. Así, por ejemplo, el poema "La grieta de Orive", referida a la grieta que divide en dos el hermoso palacio cordobés y bajo la cual se celebra gran parte de los recitales del festival Cosmopoética. O el que se refiere a las construcciones hexagonales de las abejas. También la arquitectura de los campanarios -celebrar la comparación entre las golondrinas y el hábito dominico- le sirve para elevar un poema bien cimentado y casi rozando lo invisible.

Ese es otro mérito del poemario de Higuera: la consciente y bien trazada construcción del libro. Tengo predilección por la construcción de los libros de poemas. La tentación de leer aleatoriamente, la escisión que antologías y recopilaciones realizan -y no digamos ahora internet, que ofrece poemas completamente desgajados de sus contextos- nos impiden disfrutar la arquitectura de los libros. Para mí es la quintaesencia de un poema, lo que se dice por el lugar y la relación que guarda respecto a los demás; una historia trazada sin necesidad de novelar.

Pues bien: "Proyecto de interiorismo" cuida la estructura y, en efecto, su plan responde al orden de un interior transitable. La estructura del edificio literario -me gusta recordar que Joan Margarit era arquitecto-, los colores externos e internos, la personalidad de las habitaciones según quien vive en ellas y cómo, los lugares invisibles que, como sótanos o desvanes, obligan sin ser vistos, es algo que nuestro poeta ha articulado con la frialdad necesaria que aportan la distancia y el tiempo sobre el material de construcción. En el fondo, se trata de un reparto de cargas que ha de presidir la obra entera, como ocurre en un paso de Semana Santa, pues, a la postre, si es imposible cargarlo sobre los hombros y la respiración humanos, no será más que un decorado inmóvil; otra cosa, pero no un organismo vivo llevado por vivos para transmitir un mensaje dramático, salvífico y misterioso.

Otro de los aspectos que certifica la calidad de este libro es la manera en que lo clásico convive con los elementos de la actualidad. En este aspecto una obra se la juega porque, no, no hablo del refrito de elementos pos, trans o modernos, ni del mero afán de contemporización, sino de algo más serio. Como un afamado aforista ha señalado, para ser eterna, una obra de arte debe ser contemporánea. Lo contrario es una falsa escapatoria que, buscando la intemporalidad, puede acabar en la inanidad.

Simple y contundente cuando toca -"en todo lo que cae recuerdo lo caído"- un rayo de luz a la hora y por el hueco preciso alumbra el interior del libro. El hilo musical de un supermercado tan pronto se esparce por las páginas como se que queda dentro a modo de paseo urbano con auriculares.

Proyecto de interiorismo nos recuerda que no solo de música vive el verso; también de color. El color, aparte de traerse a la vista por su nombre -y sobre todo- se hace ver con las sílabas, la disposición inadvertida de las vocales, los condensados y desvaídos de la imágenes; la memoria ocular y hasta olfativa. Las manzanas, la miel, no solo huelen y saben: también aportan uno u otro color. Higuera, a más o menos sabiendas, juega con el color en su interiorismo.

Celebro el despunte de esta nueva voz, aunque salga a la luz cruzados los cincuenta años -espero que me entienda bien si lee esta noticia literaria, porque en el mejor de los sentidos quiero aplaudirlo-.

A lo mejor sus próximas obras vienen reposando desde hace tiempo y ante lo que estamos es, en realidad, ante la revelación de un tesoro escondido que ha aguardado el momento propicio para salir a la luz.

Cuando digo que lo celebro es que realmente me llena de alegría. Me explico: en el borde de la cincuentena -año arriba o abajo-, algunos poetas -dejemos los rodeos: yo-, nos deseamos a nosotros mismos no estropear la prescindible y menos que mediocre obra que hayamos publicado. Callar mucho, publicar muy poco o casi nada; no hacer evidente la falta de talento que nos asiste.

Pero luego lees la excelente opera prima de un autor como José María Higuera y albergas la sospecha de que todavía quizá el tiempo te brinde la oportunidad de enhebrar algo medianamente decente.

Es, en definitiva, este "Proyecto de interiorismo" una victoria de la sensibilidad, la sensatez y la fe.

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