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Blog El atril

Fray Antonio Praena Segura, OP

de Fray Antonio Praena Segura, OP
Sobre el autor

1
Nov
2009

Libertad

3 comentarios

 

El post de hoy se sale del cometido de este blog. No habla de arte ni de cultura, aunque quizá en el fondo no esté tan lejos del significado último de la belleza, que al principio produce vértigo, terror incluso, desconcierto, pero que al final fascina y nos conduce hacia otra manera de contemplar las cosas, siempre que no nos atrincheremos en nuestros prejuicios.

 

Se trata del reportaje que el suplemento El País Semanal dedica al monasterio de Clarisas de Lerma y a su abadesa, Sor Verónica. Se pueden decir muchas cosas y, para muestra, basta acercarse al torrente de comentarios que ha provocado en su edición digital. Me aburro de leerlos y, al final, saco la impresión de que la fe es un milagro. Gracias a Dios estamos en un país libre, pero en el mismo país del que decía Antonio Machado que es propio de hombres de cabezas medianas embestir contra todo aquello que no les cabe en la cabeza, que son palabras de doble filo y cortan por los dos lados. Aunque quienes deben sentirse aludidos son aquellos que en sus comentarios embisten descalificativa, burda y groseramente, pues embestir dista mucho de ser sincera y constructivamente críticos. Embestir es siempre un acto ciego cuya finalidad es el derribo y el daño. Cuando no, una mera arma de defensa.

 

Y nada nunca ha cabido menos en la cabeza de nadie -porque no puede caber, porque es de las pocas cosas que aún nos llevan más allá de nosotros- que la fe. Uno de los comentarios pide que alguien les diga a estas monjas que no recen por él. Como usted desee.

 

Cuando algo no se entiende y desconcierta, ¿qué menos que nos haga pensar? Y no decir qué pena me dan. Mejor decir: Pues a mí, aunque soy agnóstico me alegra que a estas señoras les vaya tan bien. Creo que ponen un contrapunto interesante en esta sociedad en la que todo es tan volátil, relativo y veloz. Y esto aunque, repito, no sean de mi cuerda. Mientras ellas estén felices y no se metan en mi libertad, creo que hacen bastante más bien que mal. Es honesto.

 

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1
lola
2 de Noviembre de 2009 a las 20:34

Me parece estupendo, ya habian dicho, que el cristiano del siglo XXI o sera mistico o no sera, asi que me parece logico que aumenten las vocaciones contemplativas. Ademas la gente jovem quiere vivir a tope, no le van las medias tintas, ni las falsas entrgas. Por eso buscan lo mas comprometido , lo mas esforzado

2
Anónimo
3 de Noviembre de 2009 a las 03:04

Triunfar en la vida espiritual implica en cierta manera, clausurar la oscuridad en las que habita nuestra conciencia y lanzarnos de lleno a la luz monástica; bañarse arrebatadamente en esa esfera, si representa para much@s universitarios, alcanzar esa dimensión monástica que parecía sentenciada por la visión cosmopolita de las redes contemporáneas. La vida para los urbanitas del s.XXI, parece perder muchos de sus significados, si no eres guapo y famoso a los treinta o millonario y poderoso a los cuarenta. Pero en el Face to Face con Dios, parece producirse el discernimiento simple, que tantos espíritus inquietos buscan: "Señor, que mi vida merezca la pena de ser vivida". Y para este anhelo solo suele haber una respuesta: "me gustaría volver al espíritu que habita entre esos muros y esas piedras". La palabra monje y monja, nuclearizan entoces nuestras respuestas, no ya de forma recurrente para solventar nuestras crisis existenciales, sino más bien para asumir una profesión tan apasionante como desconocida. El tiempo aligero las vocaciones, porque el calor de los cuerpos pudo más que la frialdad de las almas, pero si algo o alguien vuelve a encender tu espíritu, verás que nítido se vuelve el camino.

3
josemaría esteve i pallarés,op
20 de Mayo de 2010 a las 00:59

Lei el reportaje y los comentarios,daban ganas de gritar ¡por favor,intenten ser personas serias! Mucho intelectual tiene que descubrir el principio de la honestidad.
Hay que tener al menos un poco de pudor, frente a cosas y temas que se desconocen,no interesan y por principio se rechazan. A muchos comentaristas les superaba el tema.Parece que ciertas personas han escogido este slogan: "hablar y pontificar sobre todo aquello que no se sabe").

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