Logo dominicosdominicos

Blog El atril

Fray Antonio Praena Segura, OP

de Fray Antonio Praena Segura, OP
Sobre el autor

8
Dic
2011

La última foto

0 comentarios


Ya tengo el guión. La película transcurrirá en tiempo real. 90 minutos en directo. Te prometí que iría a visitar tu portal de La Habana vieja y, aunque mi avión parte en apenas unas horas y ni siquiera he preparado la maleta, es una promesa que tengo que cumplir. Así es que tomo un taxi y en un cuarto de hora estoy en el tranco de tu tienda. No te lo esperas y te pones tan nerviosa y me pongo tan nervioso que durante unos minutos damos vueltas por la acera diciendo cosas sin sentido. Así es que empiezas a recoger los cochecitos de madera, los sombreros, las maracas, las camisetas con la cara del Che, todos los cacharros de la tienda en la que te ganas la vida que no te puedes ganar con los 10 euros mensuales que cobras como profesora universitaria y, mientras, a la vez, llamas a Marcos. Antes de cerrar, Marcos ya ha llegado. Saludamos a tu vecino, un negro vestido totalmente de blanco porque “se ha hecho el santo” y debe andar así durante varios meses. Echamos calle adelante rumbo a la Plaza Vieja.


–¿Quieres un café del que tomamos los cubanos? –Venga. LLevo todo el mes tomando café. Así tengo el sueño.

–Es aquí. Está Yaimara y su chico. Ella se gana la vida cantando en hoteles. No me acuerdo del nombre de su chico, pero hace figuritas de palma para los turistas.


No me dejas pagar ni le dejas a Marcos (te lo digo otra vez: se nota que te quiere y sufre). Y el chico de Yaimara desaparece y vuelve al rato con un pájaro de palma y me lo regala. Yaimara es hermosa, indescriptiblemente hermosa. Es una estrella de ébano y mira tan fijamente que me siento desorientado. Pero tengo que recordar que voy a perder el avión. Nos damos besos con Yaimara y su chico. –No, no, aún hay tiempo. Tengo que enseñarte la mejor tienda de chocolate. Nos pilla hacia la plaza.


Amontonamos bombones de todas las hechuras en una bolsa y vamos los tres abrazados intercambiando chocolate hacia la plaza. –No la había visto de noche; es diferente.


Te asomas a un portal. Llamas a alguien desde el pie de las escaleras: -Es mi profe de España. –Soy un amigo que...

 
Al rato estamos sentados en al borde de la fuente y guardamos silencio. Tú juegas con el agua. Marcos te mira. Yo he olvidado que mi avión parte esta noche. –Vamos a hacernos unas fotos. Pero yo sé que lo que siento no cabe en una cámara. Este es un momento fuera de mi vida, es decir: un momento de mi vida verdadera, de aquel que soy cuando no pienso, cuando he olvidado mi nombre, cuando estoy en un abrazo, como ahora, en medio de vuestro abrazo…


Recuerda que él te quiere. Los hombres de ojos marrones no lloramos porque sí.


Y salimos corriendo. Y tropezamos con la gente plaza a través. Tomamos un taxi de pesos cubanos (seis personas apelotonadas) y reímos y nos miran en silencio los demás viajeros del destartalado coche mientras nos hacemos las últimas fotos. El taxista saca un brazo por la ventanilla y se sonríe.

 

Nos deja en 23 con J y sabes, Gretel, que no es sólo el guión de una película.

 

 

 

off screen:


Querida Gretel: llegué a tiempo de volver a España. No se me alivia la tristeza del frío de Europa... Nada más salir del aeropuerto me fumé un cigarrillo y lloré con ojos marrones. En la radio discutían sobre el vestido de Pippa Middleton.


Posterior Anterior


Deja tu comentario

En caso de duda, puede consultar las normas sobre comentarios.

Aviso: los comentarios no se publican en el momento. Para evitar abusos, los comentarios sólo son publicados cuando lo autorizan los administradores. Por este motivo, tu comentario puede tardar algún tiempo en aparecer.

cancel reply


Suscripción

Suscribirse por RSS

últimos artículos

Archivo