Antonio Praena Segura es dominico. Nació en 1973 en Purullena, Granada. Actualmente, como una dimensión más de su predicación, se dedica a la enseñanza e investigación teológicas en la Facultad de Teología San Vicente Ferrer de Valencia. Allí ha impartido también algún seminario sobre fe y cine contemporáneo.
Ha sido seleccionado en alguna antología poética, la última, 12 voces al sur (existe una versión digital). Ha recibido alguna distinción por su poesía, como el Accésit del Premio de Poesía Iberoamericana Víctor Jara por su obra Humo verde. Ha sido varias veces finalista de premios como el Adonais y el de la Academia Castellana de la Poesía.
En el 2006, su poesía Poemas para mi hermana ha sido reconocida con un Áccesit del premio Adonais. En la actualidad, prepara un nuevo libro.
martes, 08 de diciembre de 2009
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Hay 3 comentarios
Estas fechas son propicias para los cuentos navideños. Numerosos suplementos culturales editan números especiales dedicados a este género que vive buenos tiempos, entre otras cosas, porque busca reinventarse a sí mismo y no caer en los fáciles y repetidos estereotipos de siempre.
Igualmente, es probable que en estas fechas encontremos en el cine y en la televisión películas de tema navideño o destinadas a los más pequeños de la casa. Desde mi punto de vista, algunas de navideñas tendrán bien poco y reincidirán con princesas y hadas, renos y papanoeles.
También estos suelen ser días de circo. La verdad: el circo me pone muy triste. (Cosas de la infancia, supongo). Pero es una ocasión para pasar una divertida tarde familiar entre payasos y magos, trapecistas e ilusionistas.
El corto que les copio a continuación es, en realidad, un cuento y va de circo. Y puede ser navideño porque nos habla de salvación y amistad, de superación y fe. La fe en nosotros mismos muchas veces vendrá como una llamada. Alguien que lleva la iniciativa. Quizá los otros sean quienes abran una rendija en nuestro corazón por la que penetre esa fe y nos embarquen en una tropa de salvación. Nuestras más radicales limitaciones pueden tornarse en oportunidades de transformación para los demás y para nosotros mismos. Lo que nos condenaba a la dependencia y a la resignación puede convertirse en ocasión de asombro, de canto que da gloria a Dios y paz a los hombres...
El video viene en dos partes, pero no nos robará más que un bello cuarto de hora de nuestro tiempo. Os invito, como se dirá, a descubrir la belleza de la paciencia.