Aquel que os preside no se considere feliz por dominar con potestad, sino por servir con caridad
Regla de San Agustín
Blog de: Fray Antonio Praena Segura, OP

Para que tú nacieras

jueves, 18 de junio de 2009 | Hay 0 comentarios

 

 

 

Abrir el apartado de correos. Encontrar entre los sobres uno largamente esperado. Remite Miguel D´Ors. Dentro del sobre, la última antología de su poesía. Abrirlo. Página 3: dedicatoria. Antes de ir a la sección de libros dedicados, pasará unas noches en mi mesilla de noche.

 

Y en tiempos de banalidad para con la vida, encontrar esta joya:

 

TODO OCURRIÓ PARA QUE TÚ NACIERAS

Para tu sola vida cuántas vidas
hicieron falta... Piensa las alcobas, las fiestas,
las guerras, las ciudades,
todo lo que es tu ayer secretamente,
la confabulación milenaria que hizo
que tú fueras.
                        Tu padre —Teruel, Brunete, el Ebro...—
leyendo en la trinchera
hexámetros desbaratados por el fuego
de mortero, tu abuelo por las arduas
alturas de Cerdedo o Pedamúa
con un morral convulso de perdices,
tu bisabuelo en una atardecida
melodiosa de Cuba, mirando el mar Caribe
pero viendo la dolça Catalunya,
«Ferro Velho» posando para un daguerrotipo
con leontina y sombrero y paraguas y puro,
y los Peix, los Vidal, los Estévez, los Orge,
los Pérez, los Rovira..., todos, con sus oficios,
sus barbas, sus mujeres
y sus males, desvaneciéndose en el tiempo,
en la fosa común del olvido... Y avanza,
adéntrate en la niebla de los siglos,
suponte un peregrino
adivinando Astorga allá en la madrugada,
imagínate un moro que, herido, ve alejarse
la fiera polvareda de su hueste,
mira un hombre que extiende en una roca
la fétida pelleja de una loba,
mira los centuriones rutilantes
en torno a la fogata, y Aníbal y Cartago,
y la mujer sangrienta que jadea
pariendo en un brazado de helechos, y el hirsuto
pintor de renos y uros que cambia por seis hachas
medianas una hembra... y todo lo que tuvo
que suceder para que tú nacieras
desde que aquellas Manos amasaron
el limo primigenio. Modelado
también para que de él esta mañana
brotara este poema.

Miguel D´Ors. El misterio de la felicidad. Antología poética

Ed. Renacimiento. Sevilla 2009. Pp. 56-58