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Fray Antonio Praena Segura, OP
Antonio Praena Segura es dominico. Nació en 1973 en Purullena, Granada. Actualmente, como una dimensión más de su predicación, se dedica a la enseñanza e investigación teológicas en la Facultad de Teología San Vicente Ferrer de Valencia. Allí ha impartido también algún seminario sobre fe y cine contemporáneo.
Ha sido seleccionado en alguna antología poética, la última, 12 voces al sur (existe una versión digital). Ha recibido alguna distinción por su poesía, como el Accésit del Premio de Poesía Iberoamericana Víctor Jara por su obra Humo verde. Ha sido varias veces finalista de premios como el Adonais y el de la Academia Castellana de la Poesía.
En el 2006, su poesía Poemas para mi hermana ha sido reconocida con un Áccesit del premio Adonais. En la actualidad, prepara un nuevo libro.
sábado, 26 de julio de 2008
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Seguramente muchos ya la habréis leído. Esta reciente entrevista con Gustavo Gutiérrez acaba hablando de poesía:
-La poesía es el mejor lenguaje del amor. Y Dios es amor. El mejor lenguaje para hablar de Dios es la poesía. Un lenguaje profundo que ve el mundo y ve la relación con el otro desde una dimensión y una hondura que el concepto no ofrece. Aunque no escribamos poesía, la teología misma debe ser siempre una carta de amor a Dios, a la Iglesia y al pueblo que servimos.
Es una entrevista necesaria, para entender bien y deshacer fantasmas. Él mismo lo dice: la distancia crea fantasmas, señalando que él personalmente enviaba a Ratzinger sus libros, y que éste le dijo que los teólogos del sur tenían poesía.
No quiero contar más. Por favor, no os perdáis la entrevista a este hermano nuestro dominico. Pinchar aquí: Entrevista a Gustavo Gutiérrez.
Y deshagamos fantasmas con nuestra cercanía. Amemos mejor conociendo mejor, desde dentro. Y, cuando una teología nos sea sencilla, cercana, clara, bella... no pensemos que no es seria ni usemos el ¡esto no es más que poesía¡ de una manera despectiva.
domingo, 20 de julio de 2008
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Esta semana, en el suplemento XLSemanal, publica Juan Manuel de Prada un artículo sobre Amy Winehouse. Me ha sorprendido gratamente. Y me ha dado un poco de rabia, porque a mí también me gusta Winehouse y había pensado escribir algo aquí. Sin embargo, me había autocensurado, sabiendo que los excesos de esta chica no son nada recomendables. -Seguro que alguien me reprocha dedicarle un post a esta drogadicta, y no le faltará razón, porque es un mal ejemplo.
Pero llega Juan Manuel de Prada y nos dice que a él le gusta mucho. Juan Manuel de Prada es un autor de artículos profunda y declaradamente cristianos. Es como un Chesterton en el siglo 21. Incluso algunos lectores tachan sus escritos de fundamentalistas católicos. A mi me gusta y siempre que puedo lo leo. Me parece uno de nuestros mejores prosistas. Seguí atentamente sus crónicas desde Roma en ABC tras la muerte de Juan Pablo II y la elección de Benedicto XVI. He escuchado alguna conferencia suya sobre la influencia del cine en Alberti. Me parece un personaje muy interesante...
Y va y no siente vergüenza en dedicarle su página a un más que elogioso homenaje a Amy Winehouse, sin pensar en el qué dirán, o más bien pensándolo y por eso haciéndolo. Y yo autocensurándome...
Digo todo esto por una sencilla razón: ¡qué gran parte de belleza y de verdad nos perdemos por querer ser o parecer políticamente correctos! Cuando se está seguro de los valores que se profesan, no se tiene miedo a adentrarse en terrenos difíciles para entresacar flores que se encuentran en lugares a los que algunos, sólo algunos, no se atreverían a ir. Con la fe y con la confianza en Dios podemos discernir y entresacar cuanto de bello, nuevo, original... la vida nos ofrece. Porque la Belleza Suprema ha sembrado su semilla en todos los terrenos. Todos. Porque incluso quienes estropean su propia vida, su salud física y mental, tienen luz que necesita ser encontrada.
...Y yo me sigo preguntando: ¿cómo se puede ser tan genial, Amy, y estar tan triste? Sin duda la felicidad es otra cosa.
miércoles, 09 de julio de 2008
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¿Podemos tranquilamente escribir poemas, hablar de música, de deporte... mientras a nuestro alrededor se pone en peligro la vida de los más débiles? Si la belleza no sirve para llegar a la verdad...., si la verdad no sirve para llegar al amor...., si el amor no es amor a los más débiles de los débiles..., estamos arruinando nuestra existencia y nuestro arte.
En efecto. Se van lanzando globos sonda a la opinión pública para ver su reacción ante una posible ampliación de la ley de aborto. De todo se puede y se debe hablar. Y como este blog es de arte y fe, tenemos que decir que un artista sin compromiso ético, un artista incapaz de volverse contra los razonamientos falaces, un artista que no sabe mirar al fondo, ir más lejos, salirse de la generalidad para mirar lo que desde dentro no se ve... a lo mejor no es un artista, sino un decorador, un maquillador, un embaucador.
Sólo el tiempo hace entender la sucesión de los tiempos: cuando el holocausto nazi se estaba consumando, fueron minorías las que, dentro de un mismo pueblo, escaparon a esa fiebre malvada que a la masa le hacía dar por conveniente y justificado esta degradación de la condición moral de la humanidad.
A veces nos damos razonamientos muy progresistas, pero estamos montados en el tren equivocado, en el tren que va, sin que queramos darnos cuenta, en la dirección contraria: hacia la barbarie, hacia el fascismo más diabólico, hacia la deshumanización, hacia la oscuridad.
Porque en esta supuesta ampliación del aborto vuelve a sonar el razonamiento de la libertad de la madre, del disponer del propio cuerpo, del decidir libremente lo que hago con mi vida. Esos razonamientos son la rampa al vacío. El tren hacia el egoísmo asesino, por más que se adorne con los catetos y acomplejados argumentos de si en otros lugares ya se hace. Argumentos acomplejados. Snobismo ético.
Quiero artistas que canten el derecho de quien ni siquiera tiene voz. Que canten la excelencia de quien, no nacido, es pura y completamente esperanza. Que griten alto que la dignidad y la verdad de la libertad nuestra y de nuestro cuerpo no se consuma más que al dar vida a otro, todas las formas de vida a todas las formas del otro.
jueves, 03 de julio de 2008
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Me dejo llevar por la euforia futbolística y patriota para cantar las excelencias del futbol y del deporte en general. Creo que el deporte hace a la gente más sana en todos los sentidos y que eso que llamamos deportividad o espíritu deportivo encierra muchos valores constructivos para la vida espiritual.
Nos enseña a mantener el control sobre nuestro cuerpo y a saber oponernos a sus tendencias, digamos, más perezosas. Nos hace ver la necesidad y ventajas de la disciplina. Nos ayuda a canalizar nuestra agresividad y a axpulsar las venenosas toxinas no contra nadie. Nos enseña que sufrir no es siempre destructivo, sino que podemos reorientar el esfuerzo y el dolor en beneficio de nosotros mismos o nuestros compañeros de juego, de camino, de vida... Nos hace más duros en los aspectos en que esto puede ser positivo y necesario ante la vida. Nos enseña a aceptar nuestros límites y a buscar estrategias de superación de los mismos. Nos enseña a perder y nos obliga a reconocer los méritos, esfuerzos y logros del otro de manera, pues eso: deportiva. Nos enseña el punto en que lo competitivo puede ser motivo de crecimiento y, a la vez, a discernir dónde está el límite entre hacer la competencia –en el sentido desleal- y ser competidores que se reconocen en su valía personal: lo primero cae fuera de lo deportivo, lo segundo nos obliga a la objetividad. Nos enseña a trabajar y vivir en equipo. Nos enseña que detrás de un atleta hay mucha gente, que solos no llegamos muy lejos. Nos enseña a ser humildes y, en los momento de gloria, a no ser narcisistas y a volver empezar sin bajar la guardia.
Cierto es que algunos vicios ensucian la realidad del deporte. Pensemos en el dopaje o los traspasos millonarios de deportistas entre clubes. Pero, si lo desacreditan, lo hacen precisamente en cuanto que son fenómenos totalmente antideportivos. Van contra la esencia del verdadero espíritu deportivo. Por otro lado, pocas realidades de la vida, incluso las más nobles, están a salvo de las tentaciones del dinero o del engaño.
Porque San Pablo toma la figura del deportista (atletas de Cristo), porque hemos ganado la Eurocopa, porque es cultura (y de la buena), porque se acercan las olimpiadas... porque el cuerpo es también parte de la gloriosa obra creadora, porque estoy orgulloso de ser español... ¡viva la madre que parió a Casillas!