Por la profesión que nos incorpora a la Orden nos consagramos totalmente a Dios y nos entregamos de una manera nueva a la Iglesia
Constituciones Primitivas
Blog de: Fray Antonio Praena Segura, OP

El hábito

miércoles, 25 de junio de 2008 | Hay 2 comentarios

Parece que hasta a los más modernos les ha llegado la onda de que el hombre del momento presente es un hombre simbólico. Proliferan las liturgias laicas: antorchas olímpicas, ceremonias de apertura o clausura, logos tratados como obras de arte, vuelta a los uniformes, insignias deportivas... En medio de una cierta religación del hombre actual (religación que no es siempre sana, que es a veces muy alienante, pues deja a muchos hombres colgados de ídolos y creencias de lo más peregrino y peligroso) el símbolo permanece con su fuerza atractiva, sugerente y comunicadora.

 

El hábito dominicano se presenta como uno de los símbolos con los que comunicamos algo de nosotros. Su sencilla presencia blanca ya testimonia una forma luminosa de estar presentes en el mundo. Todos aceptamos que el símbolo pierde su fuerza si es mal usado, abusado, descontextualizado. Por su misma potencia, un mal uso del símbolo se vuelve contra aquello que quiere testimoniar.

 

Ahora bien, esa vuelta a nuestros hábitos, ¿es un mero esteticismo?, ¿es síntoma de la necesidad de estar en esa onda posmoderna y neoreligiosa?, ¿es símbolo que apunta a una realidad más allá de las ideas y las palabras?, ¿responde a la necesidad de ayudarnos a nosotros mismos a profundizar la liturgia, a expresar lo sagrado del momento y el lugar orante y celebrativo?, ¿es predicación, es comunicación visual, signo de trascendencia, de pertenencia..., o estrategia de mercado? Y, en cualquier caso ¿sería malo hacer estrategia de imagen?



Sinead O´Connor

lunes, 16 de junio de 2008 | Hay 5 comentarios

La cantante irlandesa Sinead O´Connor ha escrito un álbum sobre Dios quince años después de romper en un programa de televisión una foto de Juan Pablo II.

 

El CD se llama Theology. La artista dice querer  dejar atrás su ira y dar paso al amor, la esperanza y la adoración. Es mi propia respuesta a lo que ocurre política y espiritualmente en el mundo... lo que ha ocurrido desde el 11 de septiembre (del 2001), dice.

 

 

Se inspira en la biblia, especialmente en el Antiguo Testamento, escogiendo los pasajes más dulces del mismo. Quería que sus canciones transmitieran el lado benevolente de Dios en lugar de este Dios furioso que hace la guerra y que es difamado todos los días por locos que lo tergiversan.

Declara igualmente que cuando uno mira alrededor del mundo y ve las cosas que están ocurriendo, uno tiene dos lados, o tres, o cuatro, cada uno afirmando que representa a Dios.

Su visión de la religión parece haberse suavizado, quizá influida por la experiencia de haber sido madre  por cuarta vez en estos años: existen muchas cosas hermosas de la religión. Es sólo que hay unos cuantos... locos que la malinterpretan.

El Islam es una religión muy bonita, ha dicho, (pero) hay un grupo muy pequeño... que la desacredita. Lo mismo en Estados Unidos, donde personas como George Bush desacreditan el cristianismo. Al final del día, la persona más desacreditada es Dios. Y yo me objeto a eso.

Sus palabras suenan bien. Esta y otras muchas cosas nos recuerdan que no anda Dios muy lejos de las preocupaciones del hombre de nuestros días. Y me parece muy bien. Mientras se nombre a Dios, aunque sea para buscarlo más sinceramente y criticar las imágenes de él que no son apropiadas, es que las preguntas fundamentales de la existencia humana están vivas. Nosotros, nuestra cultura, está viva.



El pan de los ángeles

miércoles, 11 de junio de 2008 | Hay 1 comentarios

Me ha encantado el edificio de CaixaForum Madrid. Es una antigua central eléctrica transformada, a la que se le han quitado las bases haciendo que el centro de arte parezca flotar sobre la plaza. En la parte alta se ha añadido un cuerpo de celosía de hierro oxidado. Las escaleras son simplemente hipnóticas. Y el jardín vertical de entrada se convierte en la primera obra de arte que el visitante encuentra.

 

El contenido de sus exposiciones no es menos interesante. La última reúne, bajo el titulo El pan de los ángeles, una selección de obras sacras de la galería de los Uffizi de Florencia. Las obras, que van desde Botticelli a Luca Giordano, proponen un recorrido por la espiritualidad de Occidente en torno al tema central de la eucaristía.

 

 

Es una ocasión única para quienes no hemos estado nunca en Florencia, pues las obras salen por primera vez de Italia. Y, sobre todo, para ver cómo la trama en torno al Sacrificio del hijo del hombre es parte de la narración de la historia de occidente, ya sea bajo las representaciones de los sacrificios del Antiguo Testamento que prefiguraban y anunciaban el de la Cruz, ya desde la manera de entender qué es y quién es el hombre a la luz de la resurrección que viene a reinterpretar y trasmutar todo sacrificio en un sacrificio de amor y de luz.

 

Las salas estaban a rebosar. La trama de Dios y los hombres ha dejado un rastro de belleza y de reflexión artística que sigue fascinando. Si esos cuadros se pintaron así no fue por casualidad. Lo narrado llena de fuerza, de profundidad y de genio el estilo de los mismos cuadros.



...seamos al menos estéticos

martes, 03 de junio de 2008 | Hay 2 comentarios

Si no podemos ser éticos, seamos, al menos, estéticos. Parece que la frase es del Cardenal de Sevilla, Monseñor Amigo, y que, por el contexto, se refiere a la necesidad de la Iglesia de cuidar mejor la manera en que transmite su mensaje a la sociedad. No quiere decir que los cristianos estemos comportándonos contra toda ética, sino que, en el escenario mediático, parece difícil hacer ver que nuestro comportamiento -aun cuando no se reduce a una simple ética- es ético, legítimo, bueno.

 

Centrémonos en el aspecto estético. Y es que en un congreso celebrado en Roma se ha puesto de relieve que no todos los lenguajes utilizados por la Iglesia son percibidos bien por un mundo que no acepta monsergas, regañinas, amenazas catastrofistas, discursos desde la superioridad, etc... En ese mismo congreso se señala que algunos portavoces –o pretendidos portavoces de la Iglesia- no se han dado cuenta de ello.

 

La verdad se ofrece. No se impone. Por más verdad que sea, si el modo, la estética en que se me propone, no responde a la belleza, paz, salvación positiva, serenidad, ternura, amor y bondad que hay al fondo de esa verdad propuesta, el hombre de hoy cierra sus oídos.

 

Hay, es cierto, discursos anticlericales rancios, tópicos... a veces presentados con violencia verbal. Pero si el cristiano, en defensa de sus valores, utiliza ese mismo tono feo, resentido, amenazante... pierde la batalla. Antes que eso, mejor es guardar silencio, como Jesús hiciera mansamente ante Pilatos.

 

Benedicto XVI ha sabido hasta ahora presentar la fe desde la belleza y esplendor que hay al fondo de ella. Basta leer sus encíclicas. El cardenal Amigo goza de un respeto y estima, incluso entre quienes no comparten su fe, que responde a su talante sereno, abierto, positivo, no catastrofista. Pero no así todos los obispos españoles –como también alguien ha señalado en este congreso celebrado en la Universidad del Opus Dei-.

 

La estética de la palabra no es un añadido al mensaje, sino que nace del mismo. Un discurso verdaderamente empapado de evangelio rezuma paz y belleza por todas partes. Y eso es lo primero que percibe un oyente: ¡Cuánto más convence el predicador por su vida que por la sutileza de sus argumentaciones!