¿Quién será capaz de imitar en todo la virtud de este hombre? Podemos admirarla y a la luz de su ejemplo, apreciar la flojedad de nuestro tiempo
Testigos de canonización
Blog de: Fray Antonio Praena Segura, OP

Sacra neteja

miércoles, 12 de marzo de 2008 | Hay 1 comentarios

            Sin afán de polémica, pero sabiendo que dará que hablar, las Escuelas Pías de Gandía han encargado al Pintor gandiense Joan Costa la obra Sacra Neteja (Sacra limpieza. El día siguiente). Los escolapios dejaron al artista libertad para desarrollar su obra y han recibido con agrado la entrega de esta pintura que refleja el trabajo de las mujeres en el escenario en que Leonardo da Vinci situó su famosa última cena.

 

            Santas, reinas, monjas y nobles damas atestan el repertorio iconográfico de la Historia de la Pintura, explica el pintor, que ha querido representar un acontecimiento histórico nunca tenido en cuenta, inadvertido y ninguneado.

 

            El padre escolapio Enric Ferrer asegura que la acogida ha sido muy buena y que el arte tiene que ayudar a reflexionar y que estamos en el siglo XXI y hay que interpelar en esta época. La polémica está en el ojo del espectador, y es el espectador el que pone un añadido, un positivo o un negativo. La Iglesia somos todos y, en esa complejidad de la Iglesia, caben todos -concluye el religioso.

 

            ¿Será así realmente? Debemos ser capaces de dialogar e intercambiar opiniones en la garantía de la comunión eclesial, y nada mejor que una obra de arte para dejarse interpelar y así ir creciendo hacia la verdad, que, aunque ya la tenemos dicha y completa en la revelación de Jesucristo, es una verdad que ha de alcanzar a todas las instancias de nuestra vida y a todos los interrogantes de cada momento histórico.

 

            El cuadro es sincero y tiene las mejores intenciones. Desde el punto de vista artístico, dialoga y homenajea a los grandes de la historia del arte: unas mujeres cuelgan tapices en un guiño a Las hilanderas de Velázquez. Por una puerta a la derecha se deja ver un huerto lleno de luz mediterránea y de sombras amoratadas que recuerda a Sorolla. Unos cacharros colocados limpia y mansamente son una referencia moderna al Zurbarán más ascético. Otra de las mujeres que seca platos ensimismada nos recuerda a Gala en los retratos de Dalí.

 

            El autor espera que el cuadro vaya cobrando distintas lecturas con el paso del tiempo y permanezca así como una obra viva. No matemos nosotros la alegría de opinar en la libertad de sabernos hijos de una Iglesia madre de todos los que tienen fe.



Conciencia en llamas

jueves, 06 de marzo de 2008 | Hay 0 comentarios

 

            Este domingo era el último día de la exposición de la V Edición del Premio Club de Arte Paul Ricard, en el Centre del Carme del Museu de Belles Arts de Valencia. Le había prometido a un conocido que iba a ir a ver su obra para comentarla con él.

            La muestra reúne 16 pinturas elegidas de un total de 150 provenientes de toda España. La obra ganadora es Conciencia en Llamas, de la artista valenciana Mery Sales. No es el cuadro que más me gustara, en principio. Pero en una segunda vuelta esta pintura me empezó a inspirar.

            El cuadro representa algo así como un bosque de árboles incendiados. Todo está pintado en rojo. No hay otro color que el rojo en todo el cuadro. De una manera muy suelta, los supuestos árboles arden. Junto a ellos, pegada a ellos, casi conteniendo el empuje de la masa arbórea, hay una valla que los rodea. Por el tratamiento de la pintura vemos claramente que esa valla es tan de madera como lo son los árboles: la valla de contención está a punto de echar a arder furiosamente con el bosque que contiene. Conciencia en llamas.

            A veces la conciencia entra en llamas y es devorada por aquello que contenía. Y el fuego ya no tiene control y va a arrasarlo todo. Nos va a calcinar por completo.

            La razón de ello es que la conciencia que contenía el incendio está hecha de la misma materia que el bosque incendiado. Va a arder con él porque ha nacido de él. Como en nosotros tantas cosas arden con nosotros cuando algo de nosotros arde porque están hechas de nosotros mismos.

            No quiero pensar más en ese cuadro. Llegó un punto en que comenzó a turbarme, como si yo mismo fuera a explotar en llamas de repente. ¿De qué será metáfora este cuadro? ¿Qué otra lectura diferente encierra y no puedo encontrar?