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Fray Antonio Praena Segura, OP
Antonio Praena Segura es dominico. Nació en 1973 en Purullena, Granada. Actualmente, como una dimensión más de su predicación, se dedica a la enseñanza e investigación teológicas en la Facultad de Teología San Vicente Ferrer de Valencia. Allí ha impartido también algún seminario sobre fe y cine contemporáneo.
Ha sido seleccionado en alguna antología poética, la última, 12 voces al sur (existe una versión digital). Ha recibido alguna distinción por su poesía, como el Accésit del Premio de Poesía Iberoamericana Víctor Jara por su obra Humo verde. Ha sido varias veces finalista de premios como el Adonais y el de la Academia Castellana de la Poesía.
En el 2006, su poesía Poemas para mi hermana ha sido reconocida con un Áccesit del premio Adonais. En la actualidad, prepara un nuevo libro.
lunes, 25 de febrero de 2008
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En la escena más dura se oye cómo el feto envuelto en una toalla resbala por el conducto de la basura. Después hay un silencio.
Música no hay nunca.
No sabes en ningún momento si la película está a favor o en contra del aborto. La vida cotidiana puede ser terrible y lo sórdido puede dejar de serlo para convertirse en habitual. De alguna manera, todos son víctimas y todos son verdugos.
La luz es siempre deficiente y la cámara al hombro hace temblar las escenas con un pulso orgánico, corporal; con un pulso humano. Pero de pronto hay una escena en la que la cámara no se mueve durante muchos minutos. Es que a veces hay que moverse para entender lo que está pasando y otras veces hay que pararse a contemplar el mundo sin pestañear. En eso la película es grande, porque el cine no es otra cosa que aprender a mirar.
4 meses
3 semanas
2 días no es una película que te emocione. Simplemente es tan lista que se instala en tu realidad y no se marcha de ti durante mucho tiempo. Y, si encima tienes fe, te dan ganas de rezar por los personajes, como si los personajes existieran. Claro que ¿qué es existir?
Y en la última escena asistes a una conversación en primerísimo plano. Aunque de pronto, no: unas luces de faros de coches se reflejan en la pantalla y la cámara retrocede y te das cuenta de que no, que tú no estás en la conversación, que no la entiendes, que hay un cristal por medio en el que la calle y el trasiego se reflejan. Y la película te acaba mirando a ti que estás fuera.
martes, 19 de febrero de 2008
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-Llora un poco más, y completamos la colección de este otoño.
El agente de arte había encontrado la fórmula perfecta para relacionar el arte religioso con el arte contemporáneo. La colección de este año se llamaría “Santo Llanto” y constaba de una serie de preciosos pañuelos marcados y bordados en el histórico convento en el que la joven artista había ingresado para discernir de una vez por todas su verdadera vocación.
Cada uno de los pañuelos, de lino o algodón cien por cien naturales, estaría impregnado con un llanto distinto de la artista. La razón del llanto daría título a cada una de las piezas: “Incertidumbre nº. 1”, “Emoción”, “Llanto místico (Serie extraordinaria)”, “Compasión nº. 5”, “Ruptura 2ª”, “Éxtasis 3”, y así sucesivamente.
-De esta forma confluirán, en unos sencillos trozos de tela, la tradición y la modernidad, la idea y su realidad, la reflexión y la acción, la performance y el minimalismo, la fe y la cultura, la intimidad y el espectáculo... ¿No te parece fabuloso? Ya me veo leyendo las críticas: “La niña terrible se hace mística”, “Nuevo arte religioso”, “El convento entra en ARCO”.
-Ya, pero dime cómo se llora de fe o de amor.
-Verás, talento, tampoco es necesario que te vuelvas loca.
miércoles, 13 de febrero de 2008
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En las pasadas Jornadas de Mariología en la Basílica de Candelaria, donde está la patrona de todos los canarios, la Virgen de Candelaria, dedicamos la última de las conferencias, titulada La belleza de María, a hacer un recorrido por la figura de María en la historia del arte. Preparándolas me encontré con el repertorio diseñado por Matisse (1869-1954) para la Capilla del Rosario de las dominicas de Vence, en Provenza (1947-1951). Algún historiador del arte cristiano señalaba que sigue siendo una de las muestras más originales e inspiradamente cristiana del arte religioso hasta hoy. Según él, esta obra maestra se ha convertido en un punto de referencia de la intimidad religiosa que, en su sencillez elemental, casi de renuncia, responde a una exigencia que hoy se siente de manera particular: Quiero –escribía de su arte Matisse en 1908- un arte de equilibrio, de pureza, que no inquiete ni turbe: quiero que el hombre cansado, encadenado, extenuado, saboree delante de mis pinturas la calma y el
reposo.
Parece que lo logró en esta obra que abarca todo un programa de azulejos, vidrieras, frescos, puertas... Hay en los trazos sencillez, pero no simplismo. Es una sencillez que brota de la meditación y la inspiración. El trazo se acerca al que un niño pudiera hacer. Pero ya sabemos, como decía Miró, lo difícil que es llegar a pintar como un niño. De los mínimos recursos extrae grandes sugerencias y consigue abrir esa parte pura de la conciencia y del alma que la vida poco a poco nos va cerrando o manchando.


¿Quién se atrevería hoy a encargar a un nuevo Matisse una obra sacra?
O, del otro lado, ¿cuántos artistas, sea cual sea su fe o su moral, se atreverían a ambarcarse en una obra religiosa sin prejuicios, desde la espiritualidad, la búsqueda sincera, la disponibilidad y docilidad para con la inspiración divina?
Nuestro arte cristiano de hoy está tan depauperado que, o bien recurrimos a imágenes de otras épocas y estilos, o bien nos limitamos a salir del paso con una estética miedosa y epigonal. Que estas imágenes nos inspiren.
miércoles, 06 de febrero de 2008
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La huelga de guionistas de Hollywood ya dura meses. Parece que la principal reivindicación de éstos es la de una mayor participación en los beneficios que genera una película. No conozco exactamente las cifras del negocio, pero me informan de que la industria cinematográfica es, tras el negocio de las armas, la segunda industria –hay que considerar los asuntos económicos indirectamente ligados a ella- de Estados Unidos. Y sobre todo: el cine y la producción de series es el principal escaparate de la mayor potencia política y económica de la tierra. Eso de la alfombra roja que vemos como algo secundario y trivial es, en el fondo, muy importante para la economía, la imagen y la capacidad de infiltración de una cultura en el resto del planeta. Esta cultura y este arte tienen un papel fundamental dentro del sistema.
Y, por lo que al arte se refiere, a mí me parece bien la huelga. Ya está bien que sean las grandes productoras, las estrellas y los grandes directores los privilegiados del séptimo arte. Sin guión no hay película ni hay nada. El escritor inventa la trama, construye los personajes y sus personalidades. Su sicología, su evolución. El vestido de sus palabras y el fondo de sus intenciones. El guión es el cimiento y la estructura de una película. Con un guión bueno, muy malo debe ser el director para que la película resulte definitivamente mala.
En el fondo, la reivindicación de un guionista pone sobre la mesa la cuestión acerca de las fuentes del arte y de la creatividad. ¿Quién piensa las cosas? ¿Quien vive experiencias que se acaban convirtiendo en historias? ¿Quién saca de su vida, su alma o su imaginación las realidades irreales? Donde está el cimiento de las cosas cuando esta cultura se queda en la idolatrización de las mediaciones mediáticas. Es un síntoma de nuestro tiempo: ¿Quíen piensa en el Creador más allá de la idolatrización de las cosas creadas? Sin literatura, difícilmente sería el cine. Sin Dios no hay mundo, ni cuerpo, ni lenguaje, ni seres humanos, ni belleza del arte o la naturaleza.