Aquel que os preside no se considere feliz por dominar con potestad, sino por servir con caridad
Regla de San Agustín
Blog de: Fray Antonio Praena Segura, OP

Santas vacaciones

miércoles, 18 de julio de 2007 | Hay 5 comentarios

 

Una tarea de la literatura es hacer versión de sí misma, de sus temas y sus tópicos, que es algo así como hacer versión de experiencias y tonos y formas de lo que han vivido otros.

En el libro de Juan Meseguer, del que ya hemos hablado, he encontrado una versión muy original del antiquísimo tema del beatus ille que me sirve para despedirme del blog por unos días de vacaciones.

 

BEATUS ILLE

 

POR diversas razones

lo aconsejan:

descansa, amigo mío,

y vete con los tuyos

unos días al campo;

estrena un traje nuevo

(de sport a ser posible),

escucha tus cedés

favoritos,

disfruta del verano,

de las heladerías,

y déjate querer

al sol que más calienta.

Lo tienes merecido:

has trabajado duro

estas semanas.

Si quieres yo te dejo

mi coche,

o te busco una casa

en el monte,

o en la playa,

es lo mismo,

pero cambia de ambiente,

pasea,

estira las piernas,

                               anda,

haznos a todos el favor.

 

De Bancos de arena

 

Lo dicho, santo y feliz descanso veraniego.

 

 



Bancos de arena

jueves, 05 de julio de 2007 | Hay 0 comentarios

El teólogo llega a las verdades después, mucho después de que el hombre santo haya llegado. Y el filósofo llega también a una verdad, cuando es verdad, mucho despuésde que lo haga el poeta.

 

A veces hasta se cruzan las relaciones: el poeta puede llegar antes al fulgor de una verdad antes que el teólogo. Puede ser, quizá, porque el poeta, por su camino de palabras, se andentra más rápido en el sendero de la luz.

 

Les ofrezco, como ejemplo de lo dicho, un poema de Juan Meseguer Velasco. Disfrútenlo y hagan propio su mensaje: dice lo que alguna teología aún se resiste a decir.

 

 

BANCOS DE ARENA

 

Hemos fracasado

sobre los bancos de arena del racionalismo,

ha dicho con acierto Urs Von Balthasar.

Pero

no se detiene aquí el perspicaz teólogo,

y añade:

demos un paso más y volvamos a tocar

la roca abrupta del misterio.

 

Los sentidos del mundo

entran en convulsión;

revientan en pedazos contra muros de piedra.

Mientras tanto,

los filósofos racionalistas se entretienen

en su meditación de estufa.

Hace frío.

                       (La razón desconoce

alternativas dignas al misterio).

 

Afortunadamente el siglo XX

-explica Ignacio Sols,

catedrático de ciencias exactas-

fue, en parte, como una bocanada de aire fresco.

Convenía.

Desde hacía dos siglos

el pensamiento estaba muy cargado.

Había que volver –añade-

a la filosofía abierta al ser,

nacida

en las playas soleadas del Egeo.

 

Demos un paso atrás y volvamos a tocar

la arena de las playas del Egeo.

Devolvamos al ser su consistencia,

su carne de misterio.

Levantemos, como una sola torre,

nuevos bancos de arena.

De Bancos de arena. Rialp 2006