Detrás del pecado está su fuente que es la injusticia.
Fr. Vincent de Couesnongle
Blog de: Fray Antonio Praena Segura, OP

HOMENAJE A LOS QUE VIVEN

martes, 27 de marzo de 2007 | Hay 8 comentarios

 

Ha pasado todo tan rápido que no sé bien qué ha sucedido.

 

Lo bueno de que ciertas cosas se desplomen sobre ti demasiado joven es que no te das del todo cuenta de lo que está sucediendo.

 

Apenas quince días antes de morir, Fray Vicente y el Padre Gonzalo votaban para que yo siguiera estando al frente de la comunidad. Ellos, los más mayores, eran mi secreta fortaleza y ahora, el uno un día después que el otro, me han dejado solo.

 

Han muerto santamente y mucha, mucha, mucha gente los ha llorado. Lo único bello que encuentro en la muerte es el hecho de poder morir en Cristo.

 

En los últimos meses de hospital acompañando a Vicente a la quimioterapia, o ya incluso cuando su dolor era insoportable humanamente, en silencio leía yo a Rosales. Ahora, mientras intento dejar ya de llorar, abro a Rosales y releo cuanto en aquellos momentos subrayaba por motivos literarios. Parece que anticipaban lo que me aguardaba por sentir:

 

Lo que suele venir es el cansancio,

la vida y su desagüe en el ahorro,

y ese arrepentimiento primordial de saber que lo vivo era lo otro,

cuando ya está perdido.

 

Llevado por el entusiasmo y las ganas de vivir que tenía Vicente, así como por lo inesperado y la discreción en el caso de Gonzalo, no me despedí de ellos.

 



El cant dels ocells

viernes, 16 de marzo de 2007 | Hay 6 comentarios

Es un ejemplo de desamortización espiritual del arte cristiano.

 

Cuando se vacían de su contenido, del contenido que las ha hecho surgir, las bellezas fruto del cristianismo se convierten en tristes formas para bellos sentimientos.

 

El cant dels ocells parece ser, en su origen, un villancico que canta la emoción de ver despuntar una gran iluminada que no es otra cosa que el nacimiento del Hijo de Dios. Y es bellísima la melodía: un canto preñado de paz, de sosiego, de luz suave que va surgiendo poco a poco. Pero que tiene una razón de ser: el nacimiento de Cristo luz.

 

Desamortizado de esa su  raíz y su luz, se convierte en la melodía, ya no canto, que acompaña el dolor de las víctimas. Y no está mal. Y es algo que un cristiano puede compartir. Pero no sin dejar de pesar que qué vacío y preñado de melancolía. Lo que era un canto de esperanza ahora nos suena a melodía de nostalgia.

 

Es posible que este vaciamiento laicificante de las bellezas cristianas, a veces con el aplauso de los mismos cristianos, nos conceda que en el futuro tengamos catedrales convertidas en museos sin nada que mostrar más allá de sus formas y colores, o conventos convertidos en paradores con mucho relax pero sin duradera paz.

 

Arte sin el Dios para el que nació. Playas si mar formadas por el mar. Melodía para las víctimas sin resurrección. ¡Qué vacía se queda la belleza cuando se le extrae el espíritu hasta la desecación!

 

 



La belleza de existir

martes, 06 de marzo de 2007 | Hay 7 comentarios

La principal característica de la belleza es que se explica por sí misma: es, y punto. No requiere más explicación. Atrae, y se acabó. Embauca y no hay más que decir. Es como una verdad vista y aceptada de repente. Es como la bondad que nos abraza y sabemos que está por nosotros, sin necesidad de nada más.

 

            La belleza es de por sí. La primera experiencia de la belleza se tiene por el hecho de existir. Y cuando ya no se siente la vida como bella, es que hemos llegado a una situación preocupante. La verdad se explica, la bondad se demuestra; la belleza, sin embargo, simplemente se muestra.

 

            Para un niño que es amado, la vida es bella sin más explicación. No sabe nada más, pero está alegre sin razones: la felicidad es, y ya está.

 

            Contemplo a mi sobrino de meses: es feliz y sonríe y no hay nada que explicar. No es consciente de casi nada, pero estar en el mundo es suficiente. Para von Balthasar ser y amor son coextensivos, y esa es la primera experiencia de cada hombre que viene al mundo y es acogido y sonreído por su madre. Si eso no está, todo lo demás será complicado. Y la experiencia de Dios más complicada aún.

 

            Muchas veces perdemos la percepción de la belleza de existir. Quizá eso ocurre cuando ser y amor ya no son coextensivos. El suicidio existe. La gente se quita la vida porque vivir deja de ser bello.

 

Yo miro a mi sobrino y su felicidad lo inunda todo. Su belleza se funda en la belleza de existir y de ser amado. Y pido a Dios que nunca me parezca fea esta vida.